Se estableció en 1980 en el Reino Unido con el fin distribuir alimentos tradicionales de gran sabor. Clearspring buscaba respaldar la buena salud, promover la agricultura sostenible y proporcionar estabilidad económica a las comunidades de productores, por lo que desde sus inicios se han preocupado de elaborar productos con ingredientes orgánicos y libres de transgénicos. A su vez, los alimentos Clearspring deben ser preparados con métodos tradicionales utilizando recetas corroboradas a lo largo del tiempo. De hecho, algunas de las etiquetas de alimentos Clearspring están hechas con métodos y recetas que datan de 200 a 500 años o más.

Entre sus principios destacan: todos sus productos son veganos, libres de derivados lácteos y animales;  orgánicos y sin gluten.